Destaca la Preparatoria de Etzatlán en el programa Escuelas por la Tierra

La Preparatoria de Etzatlán de la Universidad de Guadalajara (UdeG) ganó el segundo lugar nacional del programa Escuelas por la Tierra de la Fundación EDUCA México

El programa impulsado por la Fundación EDUCA México tiene la intención de transformar las escuelas en comunidades sostenibles

La Preparatoria de Etzatlán de la Universidad de Guadalajara (UdeG) ganó el segundo lugar nacional del programa Escuelas por la Tierra de la Fundación EDUCA México, así como el primer lugar estatal de la misma convocatoria con su iniciativa de gestión ambiental que se enfoca en generar cambios sostenibles al interior de este plantel del Sistema de Educación Media Superior (SEMS).  
 
Su estrategia está encaminada en diversas acciones orientadas al cuidado del medio ambiente, la educación ambiental y la participación comunitaria. Lo que el plantel busca es reducir el impacto ecológico y fomentar una cultura de responsabilidad ambiental entre estudiantes, docentes y habitantes de la comunidad.
 
De acuerdo con el responsable de la implementación, el maestro Alejandro Moreno Silva —quien también funge como oficial mayor de la preparatoria—, las principales acciones que componen la estrategia destacan: la recolección de tapitas, reciclaje de pilas, reciclaje de cartón, reducción de consumo eléctrico, creación de un jardín polinizador, realización de una composta orgánica a parir de los desechos que se generan en la escuela, además de otras dinámicas de carácter cultural como: la proyección de cine ambiental y una campaña de recolección de chatarra electrónica misma sirvió para que la Preparatoria de Etzatlán triunfara con el primer lugar en la edición 2026 del Recolectrón. 
 
“Este logro fue posible gracias al trabajo colaborativo de estudiantes comprometidos, docentes que se involucran de verdad, y una visión desde la preparatoria. Cada integrante aportó conocimientos, tiempo, esfuerzo y creatividad para planear, implementar y dar seguimiento a las actividades que conformaron el proyecto”. 
 
Describió que los ejes de implementación del programa son llevados a cabo por distintos coordinadores, que son: la maestra Fabiola Leticia León Vélez, el MVZ. Gerardo Isaac López Barajas, la maestra Mayra Guadalupe Barraza Núñez, la licenciada Iliana Verónica García Domínguez. 
 
La iniciativa surgió a partir de la preocupación que se compartió entre todos los involucrados en torno a las problemáticas ambientales que se observaron en el nuestro entorno: “El proyecto requirió varios meses de trabajo continuo. Desde la etapa de diagnóstico y planeación hasta la implementación y evaluación de resultados, fue un proceso que demandó constancia, compromiso y coordinación entre todos los participantes”.
 
A raíz de esta implementación el maestro Moreno Silva señaló que los alcances son significativos porque no solo benefician a la comunidad escolar mediante la promoción de hábitos sostenibles y una mayor conciencia ambiental, sino que también impactan positivamente a la población cercana. 
 
“Nuestro objetivo ha sido convertirnos en un referente de buenas prácticas ambientales que puedan replicarse en otros espacios educativos y comunitarios. Asimismo, durante años nos convertirnos en centro un de acopio permanente de pilas, de tapitas, y temporalmente de cartón de y de electrónicos. Para nosotros ser reconocidos representa una enorme satisfacción. Haber obtenido el primer lugar estatal y el segundo nacional confirma que las acciones locales pueden generar impactos importantes y demuestra que una juventud con buen liderazgo puede participar en proyectos de transformación social y ambiental”.
 
Sentenció que los grandes cambios comienzan con pequeñas acciones y, cuando existe compromiso y trabajo en equipo, es posible alcanzar resultados extraordinarios: “Más allá de los premios, la verdadera recompensa es contribuir positivamente al entorno y generar conciencia en otras personas”. 
 
Concluyó que: “Nos gustaría destacar que este proyecto nos permitió desarrollar habilidades que van más allá del ámbito académico, como liderazgo, organización, trabajo colaborativo, responsabilidad social y capacidad para resolver problemas. Además, nos enseñó que el cuidado del medio ambiente no depende únicamente de grandes acciones, sino de la suma de esfuerzos cotidianos que, con perseverancia, pueden generar cambios reales en nuestra comunidad”.

Boletín informativo No.
285
Víctor Rivera
Etzatlán, Jalisco
Autor de la fotografía:
EPRE